El pleno extraordinario del mes de marzo ha aprobado el Plan Local de Emergencias por Incendios Forestales (PLEIF) del municipio de Hornachuelos, un documento técnico destinado a mejorar la prevención y la respuesta ante posibles incendios en el término municipal, así como a reforzar la coordinación entre administraciones y servicios de emergencia.
El plan, redactado por el ingeniero de montes Manuel Gómez Sierra, analiza las características territoriales, ambientales y demográficas del municipio con el objetivo de establecer procedimientos claros de actuación ante este tipo de emergencias. Entre sus principales finalidades se encuentran la protección de la población, la reducción de riesgos en el entorno forestal y la organización de los recursos disponibles para hacer frente a posibles incendios.
Según recoge la memoria del plan, el municipio cuenta con 4.415 habitantes, distribuidos en varios núcleos de población. El principal es el casco urbano de Hornachuelos, con 3.248 vecinos, al que se suman Bembézar (197 habitantes), Céspedes (267), Mesas del Guadalora (431) y Puebla de la Parrilla (67). Además, alrededor de 205 personas residen en zonas diseminadas, lo que obliga a contemplar medidas específicas de aviso y evacuación en caso de emergencia.
El territorio presenta una pendiente media cercana al 29% y altitudes que oscilan entre los 42 y los 744 metros sobre el nivel del mar, características que pueden favorecer la propagación del fuego en determinadas circunstancias. A ello se suma un clima mediterráneo con veranos secos y calurosos, con periodos de sequía que pueden prolongarse entre tres y cinco meses. La precipitación media anual se sitúa en torno a los 632 milímetros, según los datos registrados en la estación meteorológica del Pantano de Bembézar.
El documento también analiza la vegetación y los combustibles forestales presentes en el municipio, donde existe una importante superficie de monte. Destacan los encinares, con más de 21.500 hectáreas, así como bosques mixtos de frondosas autóctonas, con unas 14.600 hectáreas, y dehesas, que ocupan alrededor de 14.150 hectáreas. También se localizan alcornocales, con más de 5.100 hectáreas, además de acebuchales, bosques de ribera y pequeñas superficies de eucaliptales. En total, el análisis de modelos de combustible forestal del plan abarca más de 90.000 hectáreas.
Gran parte del término municipal se encuentra además dentro del Parque Natural Sierra de Hornachuelos, lo que incrementa el valor ambiental del territorio y la importancia de prevenir incendios que puedan afectar a sus ecosistemas. Entre los hábitats de interés comunitario presentes en la zona se encuentran los alcornocales de Quercus suber, encinares de Quercus ilex, bosques mediterráneos esclerófilos y formaciones de ribera como adelfares y tarajales.
El plan identifica también zonas de interfaz urbano-forestal, es decir, áreas donde las viviendas se encuentran muy próximas al monte, lo que incrementa el riesgo para la población en caso de incendio y obliga a establecer medidas específicas de autoprotección.
Asimismo, el documento recoge la localización de infraestructuras estratégicas para la gestión de emergencias, como carreteras, caminos forestales, puntos de agua para la extinción y accesos al monte, elementos clave para facilitar una intervención rápida de los equipos de emergencia.
El PLEIF establece además la estructura operativa municipal en caso de incendio, definiendo responsables, mecanismos de coordinación con los dispositivos autonómicos de lucha contra incendios forestales y los protocolos de activación del plan. También contempla posibles escenarios de evacuación, rutas seguras y puntos de reunión para la población.
El documento incorpora finalmente cartografía detallada del territorio, con información sobre modelos de combustible forestal, zonas de mayor peligrosidad y áreas prioritarias de actuación, lo que permitirá mejorar la planificación preventiva y la toma de decisiones en situaciones de emergencia.
Con la puesta en marcha de este plan, el Ayuntamiento de Hornachuelos pretende reforzar la preparación del municipio frente a los incendios forestales y proteger tanto a la población como a un entorno natural de gran valor ecológico.

